A la semana después de la fiesta de mi abuela, mi papá me mandó mensaje por la tarde, me dijo que ya había llegado mi paquete, el cual eran los tenis que había pedido semanas pasadas, yo me emocioné mucho y le dije a mis hermanos. Literalmente todos los días revisaba la guía que me habían dado para seguir mi pedido, los esperaba mucho con ansias. Cuando mi papá llegó con los tenis estábamos comiendo, dejó la caja afuera y yo no podía dejar de pensar en ellos, tanta espera y al fin los podía ver con mis propios ojos. Al terminar de comer y lavar mis trastes, fui a afuera para poder abrirlos, duré 10 minutos aproximadamente tan solo viendo la caja, venían los tenis adentro de otra caja, primero quité la primera caja en que vienen los paquetes, después duré al rededor de 5 minutos viendo la caja en la cual venían los tenis. Al abrirla vi que los tenis estaban más blancos de lo que me imaginaba, eso era muy bueno para mi. Primero saqué un tenis y el otro lo agarró una amiga de mi hermana, me dijo que estaba muy padre y que si había valido tanto la espera. Al principio no me los quería poner por miedo a que se ensuciaran y su olor a nuevo pero al final me los terminé poniendo muy feliz. En la noche fue un amigo muy cercano y su abuela, a los 2 los queremos mucho en la familia por qué llevamos 6 años de conocerlos y eran muy apegados a nosotros, me dijo mi amigo que traía “fuego en las patas” por qué estaban muy chidos los tenis, a él también le gustan los tenis mucho pero no tanto como a mí para estar buscando cual comprar.
